jueves, 25 de septiembre de 2008

Cold War Kids – Loyalty To Loyalty [2008]

Cuando el primer disco supera al segundo

Rara vez, los segundos discos de los artistas suelen maravillar de la misma manera que lo hizo el disco que introduce a la banda en el carnívoro mundo de la critica musical mundial. Muchos se quedan con el primero por que muestra al artista en su estado primitivo, sin pretensiones y libre de pecados artísticos.

Cold War Kids, con Loyalty to Loyalty, logra superar con creces las expectativas del “segundo disco”. Logran sorprender con temas que superan el sonido logrado en el “Robbers And Cowards” [2006] para introducir un sonido más adulto y que siempre es necesario con grupos que pretenden ser adelantados a su época, escudándose en un  anacronismo musical que resulta.

El disco es abierto con una canción llamada “Against Privacy” que parece ser la premisa, invitando al oyente a meterse en el mundo privado de los chicos de California (que desde un comienzo nunca pensé que fueran de gringolandia, al parecer hay algo en el agua de California), le sigue “Mexican Dogs” y “Every Valley is Not A Lake” (la canción que exuda Cold War Kids en clave old school)

Los panderos y los pianos siguen ahí, tratando de hacernos viajar en el tiempo con ese sonido tan característico de los “chicos de la guerra fría”. El nombre parece ser muy apegado en el ADN musical del grupo ya que parece que se quedaron en el pasado buscando ese sonido de días que a lo mejor solo leyeron en libros. Esos sonidos del Dylan eléctrico que tratan de apoderarse, repasándolos con un pincelazo de siglo XXI.

p.d: el intro de bajo del primer single del disco “Something Is Not Right With Me” tiene un parecido impresionante con “Love Today” de Mika. ¿Le habrán querido dar un toque pop para que prendiera? Nunca esta malo echar mano para abarcar mas gente, creo yo.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

US3

Ritmos Diferentes, Gente Diferente

Hace poco encontré un disco que siempre ha rondado en mi casa. ¿Han tenido ustedes uno de esos discos? De esos que de vez en cuando reaparecen y disfrutan con todo el ánimo de la primera ves que lo escucharon. El disco en cuestión se llama “Hand On The Torch” y es del magnifico grupo acid jazz llamado US3.

Si bien el acid jazz venia teniendo experimentaciones con algunas incursiones de A Tribe Called Quest y De La Soul, fue con US3 que se afirmó y le dieron un giro novedoso. Introduciendo a músicos de sesión a hacer música con clave jazz para ser usada como bases o sample para la verbalización rapera posterior.

US3 nace como una creación entre un productor ingles llamado Geoff Wilkinson y Mel Simpson, tomaron un sample de piano de un tema de Herbie Hancock “Cantaloupe Island” que se vino a transformar en el single mas exitoso de la banda “Cantaloop (Flip Fantasia)”, el cual se lanza por el sello jazz por excelencia, Blue Note.

El grupo en “Hand…” contaba con músicos de sesión como también con raperos neoyorquinos que hacían las partes vocales, cantantes como Kobie Powell, Tukka Yoot (con tema propio en el disco llamado Tukka Yoot Riddim) y Rashaad. Son ellos los que van dándole un sentido urbano a los tracks que venían en “Hand…” logrando darle vida a samples de temas jazzísticos que no fueron creados para tener vocales como temas de Thelonious Monk y Art Blakey
La idea principal de Wilkinson era ir cambiando de vocalistas todos los discos para darle frescura, lo que no se conto es que muchos fans se comenzaron a alejar por aquello, el no poder reconocer las partes vocales que son parte importante de los tracks del primer disco.

Después lanzaron “Broadway and 52”, el ultimo disco con Blue Note y “An Ordinary Day In A Unusual Place” primer disco con Toshiba/EMI. En el último ya no pudieron seguir usando samples de Blue Note y abrieron el espectro a sonidos mas latinos e incluso usaron estilos hindus y hasta drum and bass.

Los últimos discos de US3 siguen teniendo una frescura, pero nunca será lo que fue “Hand On The Torch”, ese disco fue concebido en un momento especial con integrantes especiales, es lo que sucedió por ejemplo con (y usando una referencia ad-hoc) Kind Of Blue de Miles Davis, creado en el minuto perfecto con los músicos perfectos.

Siempre estará dando vuelta ese disco en mi vida, se va como vuelve, fue en su tiempo en forma de casette, ahora como cd y después en el formato que sea necesario para tenerlo físicamente, es de esos que vale la pena tenerlos y disfrutarlo.