lunes, 31 de marzo de 2008

Shellac En Chile

Una maquina de electroshocks sónicos 

El poder en vivo solo se refleja si la banda que esta en el escenario tiene las agallas para mostrarse desnuda frente a sus fans y dejar que el sonido fluya por las paredes y los altoparlantes del local. Shellac hizo exactamente aquello, brindo un poderío mas allá de lo imaginable, y así mostró que la calidad va en directa relación con el corazón que le puedas poner a tu pega.

Mostro, la banda opener de la noche, expresó su psicodelia-dance muy especial. Es de esas bandas que no sabes como se dan en Chile, por que tienen un sonido muy característico, muy novedoso que sorprenden gratamente a quienes no los conocían de antes y a los seguidores de siempre. Después de un set relativamente corto, por culpa del horario y de la importancia de los que venían después, Mostro se bajo del escenario entre aplausos. La noche recién comenzaba.

A las 12 de la noche, casi en punto, salen los chicos (ya vejetes) de Shellac. Albini, con sus característicos pantalones rasgados, nos daba un indicio hacia donde se dirigiría la noche, a un concierto con ribetes punk rock aplanador. En algunas canciones mostraron también su lado lúdico haciendo shows de cabros chicos, como por ejemplo hacer que tocaban en cámara lenta o incluso en “A Minute” cuando Todd Trainer tocaba los platillos, Weston y Albini cada uno por su lado, detenían la vibración del platillo quedando como foto promocional. El ser punk claramente no es algo de forma, sino de fondo.

El concierto transitó por la discografía de la banda, sin un setlist definido, sino que una suerte de master setlist donde anotaron las canciones que se sabían y a medida que el concierto avanzaba iban eligiendo cual tocar. Entre las elegidas hubieron cortes de primer nivel como “My Black Ass”, “Song For The Minerals” Y “Crow”, ambos tres del primer disco de la banda “At Action Park”, lanzado por la disquera Touch And Go en el año 1994. “Canada” y “Copper” del inmenso “Terraform” del año 2000 y “Steady As She Goes” del ultimo disco “Excellent Italian Greyhound”, esta ultima sobresaliendo especialmente por el hecho de que la pedí a grito pelado hasta el cansancio.

El show arrollador no tuvo descansos y la banda no volvió por bises. La desconexión para volver al mundo real es un tanto brusca, solo por el hecho de que se nos dio una droga musical y de repente debes volver a prescindir de aquella. Con algunos músicos, los discos no suenan igual que en vivo, con Shellac esa máxima hay que multiplicarla por mil y elevarla a un millón. Lejos uno de los excelentes conciertos de lo que va del año.