miércoles, 9 de mayo de 2007

Opinologos: Los Truman Capote Del Siglo XXI

Dicen que para ser periodista no se necesita mucha ciencia, que solo se necesita las ganas de querer informar lo que sucede alrededor de uno y que hay que tener cierta empatia social para poder llevar a cabo aquella tarea, que se hace en el anonimato casi. Que los periodistas trabajamos como una suerte de escuela de Bauhaus, en un paralelo con la arquitectura. No somos individuales, trabajamos para una maquinaria llamada “medios de comunicación”

Ahora último han salido figuras que quieren distanciarse de aquel anonimato, que quieren ser noticia tambien, y dejar de lado ese “arte” del periodismo en si, que no busca ser noticia en si mismo si no que informar de aquellas cosas que la gente común por tiempo no tienen la posibilidad de enterarse por voluntad propia.

Estas personas de los cuales hablo son los opinologos, ósea parten con una denominación errónea o media falacienta. La terminación logos, o logia, viene de “estudiar algo”. Por ejemplo, la sociología es el estudio de la sociedad, o la psicología es el estudio de la psiquis humana, ósea ¿los opinologos vendrían a ser estudiosos de la opinión? Me temería a decir que teniendo en cuenta su trabajo no hacen aquel trabajo.

Son personajes que ganan dinero haciendo un periodismo de opinión (se que puede ser irónico criticar una forma de periodismo utilizando el mismo) que va mas allá de una simple opinión. Como todo periodista tienen el la fuerza del cuarto poder detrás de ellos, ese poder que ha derrocado gobiernos, sistemas de vida e incluso ha hecho tambalear monarquías.

Estos individuos utilizan ese poder para poder despotricar contra cada sujeto que se les atraviese, y que los pille confesados a aquellos que hablan mal de ello, por que son esos los que terminan mas dañados por que, a lo mejor en eso pueden usar el concepto de logia, se encargan de investigarle a lo mas Woodward y Bernstein (periodistas del Washington Post que investigaron el escándalo de Watergate en EE.UU, que les valió un Pulitzer), cada trapito sucio que ese personaje pueda tener, por que como dicen los policías “todo lo que usted diga puede y será usado en su contra”.

Ahora incluso se ha visto que estos periodistas pasan a ser parte de la noticia, pasan a formar dentro de ese mundillo que investigan con tanto ahínco llamado “la farándula chilena”.

Tenemos claros ejemplos en programas como SQP, Primer Plano, Mira Quien Habla y Intrusos de la Televisión, donde los personajes que están en los estudios hablando sobre la farándula son parte de ella, van a sus fiestas, comparten para lograr un feedback que tarde o temprano les servirá para poder hablar de aquel tipo, aquel que un día los invito amablemente a un trago y que ahora le va mal en un programa o lo echan de un canal.

A lo mejor le funciono a Truman Capote cuando quiso escribir su ultima novela donde escribía sobre el “jet set” de Nueva York, sobre sus secretos y comidillas, y donde solo cambio nombres pero las situaciones se mantuvieron iguales y fue eso lo delato. Capote tubo la decencia de cambiar los nombre, pero en este mundo globalizado, donde las barreras de a poco se han ido borrando, las barreras de la decencia pareciera que también, y si hay que hablar mal de alguien se hace con nombre y apellido

No quiero sonar puritano con aquello, todos a lo mejor en algún minuto de nuestras vidas hemos hablado mal de una persona y esa persona nunca se ha enterado, que es lo que quiso hacer Capote, pero por ultimo somos cínicos para poder mantener una relación social un poco humanizada, en cambio con el poder que les da ser periodistas se llenan la boca diciendo cosas sobre la gente que esta en carpeta sin revelar fuentes, así cualquiera le dice algo malo a alguien, total la responsabilidad no es de ellos, es de la fuente anónima. Los opinologos como cuales Pilatos solo se lavan las manos después de dejar planteada una problematica. Lanzan la piedra y esconden la mano.

Lo más simpático es el modus operandi de estos personajes. Son como los leones en un ambiente de estudio. Se les tira un pedazo de carne (el tema del momento, ya sea una relación entre un futbolista y una modelo, o el escándalo de la semana), todos los leones (opinologos) lo ven y se abalanzan para poder agarrar algo de esa carne, la destrozan en pedazos y todos quedan satisfechos esperando que les vuelvan a tirar un pedazo de carne mas, es simpático por que demuestra una involución como sociedad, nos jactamos que somos animales pensantes y que eso nos diferencia de las demaces especies, pero vemos que cada vez volvemos mas a ese instinto animal que todos llevamos interno pero que la interacción social nos ha hecho atrofiar, ese instinto que nos llama a matar, a lo mejor estos personajes no matan, pero dañan de igual manera a la gente, y todo por unos minutos de entretención y puntos de rating. Capote murió solo, ¿qué quedarara para estos personajes que son más directos de lo que fue él?

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