miércoles, 2 de mayo de 2007

El Sentir Del Sueño

Llego a ese lugar donde las sensaciones se exacerban, donde mis sentidos se abren a las experiencias de soles de amarillo intenso, de mar espumenate, de noches congeladas que solo el recuerdo me hara solslayar un poco mas

Son los pies que se hunden en la arena caliente, pero a la vez tibia por contacto con esa agua azul y cristalina que irradia los rayos de sol, los que me hacen sentirme uno con la playa que me invita a vivir percepciones nuevas.

Las verduras que me esperan en la mesa son un variopinto de colores y olores, el gentil pero duro olor al cilantro que tiene ese verde intenso que nace de la tierra fértil y de color apagado. Los tomates que explotan en un baile de sabor incrementado por el contacto con otros ingredientes cada vez que entran en contacto, ya sea con las manos cuando lo corto o con los dientes cuando mastico con fuerza. La cebolla, bulbo que siempre es dejado de lado como niño abandonado que necesita amor, es la verdura que unifica a los demases actores en esta representación de colorido sabor y de penetrantes olores.

Después es el postre que viene cargado de dulzura tibia con colores potentes y vividos que forman un arco iris intenso en un bol de plástico inerte que toma vida al darle el ultimo refugio a esas frutas que irán a apagar el sabor, talvez amargo, de la ensalada.

Las naranjas sueltan esa fragancia cítrica tan característica que las separan de los limones, es de una dulzura especial, una que solo una naranja puede entregar, esta se mezcla con frutillas que de lo tiernas y maduras se desasen en las manos cuando uno las toma para introducirlas en esa danza mágica que han de formar con las naranjas y los plátanos, esa fruta noble con una cremosidad que solo Dios podía haberle dado en la creación de la vida.

La noche cae y con ella cae esas sensación que muchas veces en el verano se esconde al salir el sol por el oriente, es esa invitado que aparece para invitarte a refugiarte en la casa llamado frió, con una chimenea que chispea, los leños, que alguna vez fueron madera verde y húmeda, ahora son trozos de madera café claro que están dispuestas a inmolarse por el beneficio personal, ese color café se convierte lentamente en un color rojo que penetra en lo mas profundo de la piel para que con solo el color logres calentarte hasta los huesos, y eso te hace sentirte en casa, en ese lugar donde viviste tus deseos y tus sueños hasta que los lograste y te das cuenta que solo se necesita convicción y deseo como motores.

Entras sin darte cuenta en el mundo onírico, ese mundo que en momentos pareciera ir paralelamente al tuyo, donde eres más valiente, donde eres una persona convencida de que puedes hacer cosas inimaginables en el mundo real, cosas como pasar un día en la playa sintiendo lo que te rodea con una sensibilidad especial, sintiendo la medula de aquellas situaciones que en el mundo real no solemos apreciar.

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