martes, 27 de marzo de 2007

la mediocridad del statu-quo

En un país donde pareciera que el esfuerzo personal, el poder de querer ser alguien en la vida, el impulso que se le dan a las minorías económicas a estudiar para llevar a cabo la meritocracia en su forma mas real parecieran ser solo mentiras cuando uno se enfrenta a noticias en las cuales, la gente que pareciera estar en un nivel mas alto de la cadena socio-económica, se aprovechan de aquellas posibilidades que la vida les ha dado (por ejemplo nacer en una familia importante, nacer en una buena comuna de una ciudad importante, ir a un excelente colegio, etc) para poder mantener su posición entregada por el status-quo en el cual se mueven por consecuencia de aquello.

Es claro ejemplo de lo que hablamos cuando vemos que el 2% de las becas “presidente de la republica” entre el periodo que converge desde el año 1981 hasta el 2006 fueron entregadas a gente con algún “apellido” importante o que venían de familias que se movían dentro o alrededor de la política.

Es ahí cuando salen a la palestra, gracias a una lista publicada desde el mismo gobierno a través del ministerio de planificación (Mideplan), gente relacionada con la política imperante de la actualidad: hijos o hijas de ministros, e inclusive el actual vocero de gobierno, el señor Ricardo Lagos Weber, hijo del ex presidente, Ricardo Lagos Escobar.
Lagos Weber se indigna cuando un columnista del diario el mercurio (Carlos Peña) cuestiona los reales meritos de él para lograr la beca y escribe una carta al diario expresando aquella irritación donde incluye en ella varios documentos que validan como “un gran logro” el poder conseguido la beca. Dentro del mismo diario, y sabiendo el ataque que haría el vocero a su trabajo logrando adelantarse como un buen jugador de ajedrez, el señor Carlos peña responde con una columna incendiaria donde no habla de nadie específicamente pero deja entre leer que los ataques van hacia el vocero y su “ilusión de excelencia”.

En la columna que sirve de respuesta al vocero, Peña toma varios tópicos que son importantes, por ejemplo, el hecho de que si él -el vocero de gobierno- representa a una izquierda, que se supone que piensa en preocuparse por el desvalido, por el cual es el paria de la sociedad, que en este caso vendría a ser el pobre, que no tiene herramientas para salir adelante por que ha quedado atrasado en la maquina fria del capitalismo, donde las oportunidades son pocas, (y mas encima teniendo en cuenta lo que discutimos en esta columna que al parecer solo están a disposición de algunos afortunados) en la cual el pobre diablo se desenvuelve, cómo es posible que representando aquella sensibilidad frente a los problemas de la gente se de el tiempo de entrar en el juego del señor Peña, y mas aun que justifique el hecho de, entre comillas, haberle quitado el puesto a alguien que a lo mejor lo pudo haber necesitado un poco mas, teniendo en cuenta que el venia de una trasfondo socio-económico “bueno” y mas encima tenia un alto capital cultural el cual lo podía avalar para poder hacer lo que quisiera sin tener que acceder a favores políticos, a las finales se podría decir que, cayendo en el juego, esta endosando sin darse cuenta que el tendría que ser una persona mediocre que a pesar de las facilidades no logra salir adelante por si mismo.

Al parecer la ley del mínimo esfuerzo nos viene afectando desde hace mucho, y no a la gente que hace mover realmente a la maquinaria, si no que a los que nos dan las ordenes para aquello. Ya se ve como dinero destinado para poder apoyar instancias deportivas en las cuales los niños, jóvenes, y lo que mas preocupa, deportistas profesionales, se desviaron para poder financiar campañas políticas de gente de tendencia de izquierda y destapó varias aristas que implicaban evasión al fisco, facturas falsas y empresas que solo se constituían sobre mentiras para mantener un secreto, que a las finales salio a la luz pero como todo en chile, asolapadamente. O el caso de los sobresueldos, o como le pusieron para “legalizarlo”: los gastos reservados, donde a los funcionarios del estado se les paga un extra, aparte de sus sueldos, para poder gastarlo en ocasiones donde lo amerite gastarlo sin que se vea afectado su sueldo, como pagar la bencina del auto que lo transporta o para contratar gente que organice presentaciones oficiales, asesorias, etc.

A las finales es una cosa de que la clase gobernante necesita mantener el status-quo, para mantener todo como esta, todo como ha estado y para que en consecuencia se mantenga en el futuro. Se les dan las becas a los hijos de los políticos y de familias importantes en chile para que ellos sean los políticos y sean los que le den trabajo a Chile. Es lamentable pero el círculo nunca se rompe, o nunca lo hará. La pirámide social permite que el que este abajo pueda llegar arriba, a diferencia de otras épocas históricas, como la edad media, pero si alguien de arriba no quiere aquello, el de abajo tendrá que vivir contemplando por el resto de sus días a aquellos, a los llamados a mantener la mediocridad del status-quo actual.

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